miércoles, 21 de enero de 2015

CEREBRO Y MEMORIA.

CEREBRO Y MEMORIA.


Dependiendo del tipo de memoria de la que se trate, esta se almacenará en un lugar diferente.
Nuestros recuerdos están en más de una parte del cerebro.


En el caso de la memoria a corto plazo, nuestros recuerdos más recientes se quedarán en la corteza prefrontal.

En cambio, para guardar los recuerdos que pertenecen a la memoria a largo plazo el hipocampo trabajará con ellos.
El hipocampo se encuentra dentro de los lóbulos temporales, y detecta y memoriza la información nueva. Aquí encontraremos recuerdos como, por ejemplo, qué hemos desayunado esta mañana o qué hemos aprendido en clase hace una hora. Esta parte del cerebro no almacenará nuestros primeros recuerdos.



La memoria semántica, o la memoria de significados, se queda en nuestro lóbulo temporal.
Los lóbulos temporales se encuentran detrás de los ojos, debajo de las sienes, y guardarán nuestra memoria a corto y largo plazo. Estos lóbulos también trabajarán nuestro pensamiento, el aprendizaje del lenguaje y la estabilidad del humor. Esta parte del cerebro es importante porque una lesión en los lóbulos temporales puede causar dificultades de memoria.
Además, para memorizar objetos o listas de palabras necesitaremos aprovechar las funciones de diferentes partes de nuestro cerebro, como por ejemplo la identificación visual o auditiva.



Los ganglios basales deciden qué recuerdos queremos retener y cuáles deberemos descartar. Esta decisión tiene un objetivo, evitar la sobrecarga de la memoria temporal para que pueda funcionar mejor. Nuestra memoria es selectiva, y olvidar los recuerdos que no tienen ninguna importancia nos permitirá retener la información que consideramos relevante.



El cerebelo desempeña un papel en el aprendizaje motor y de recuerdos procedimentales, como las habilidades que requieren de un grado de coordinación y control de motricidad fina.Algunos ejemplos de habilidades relacionadas con la memoria procedimental podrían ser aprender a tocar un instrumento musical, o a conducir un vehículo.
El cerebelo, que se encuentra lejos del hipocampo, es el responsable del aprendizaje procedimental. El cerebelo está involucrado en el aprendizaje motor a un nivel general, y los daños que pueda sufrir redundarán en dificultades en la ejecución de movimientos. Más concretamente, se considera que esta estructura es la responsable de la coordinación de la precisión y organización temporal de los movimientos, así como de la realización de cambios a largo plazo (aprendizaje) destinados a mejorar estas habilidades.




Las amígdalas se asocian con el aprendizaje y la memoria emocionales, en la medida en que responde intensamente ante la presentación de estímulos emocionales, especialmente el miedo. Las neuronas de estas estructuras ayudan a la codificación de recuerdos emocionales, realzándolos. Este proceso se traduce en el hecho de que los sucesos emotivos son codificados de forma más profunda en la memoria. Las lesiones de la amígdala practicadas en monos han mostrado un deterioro de la motivación y del procesamiento de emociones en general.

Carla Alejandre Villalobos  2º bachillerato    B

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