lunes, 19 de enero de 2015

LOS SIETE PECADOS DE LA MEMORIA.



Los siete pecados de la memoria es el título del libro escrito por el psicólogo Daniel Schater, especialista en neuropsicología y memoria, que trata el funcionamiento de esta última. Schater lanza una interesante teoría sobre sus puntos débiles y fuertes. Así, explica por qué se olvidan, entremezclan, imaginan, conectan y recrean los recuerdos. Todo ello mediante una enumeración de características, a las que el denomina “pecados” (imagino que haciendo un guiño a los siete pecados capitales del cristianismo), cada una con un nombre específico. Estos pecados se clasifican en dos grupos: pecados por omisión y por comisión.



  • Pecados por omisión, que son aquellos relacionados con el olvido, es decir, no se recuerda el hecho, acontecimiento o idea.
  1. Transitoriedad. Es el más fácil de entender y obvio, ya que mantiene que los recuerdos tienden a debilitarse con el tiempo, esto es, se van haciendo cada vez más finos, hasta llegar, en algunos casos, a la pérdida literal de la información. Los recuerdos son transitorios, efímeros y se desgastan con el tiempo, sobre todo si no se rememoran a menudo.
  2. Distractibilidad o ausencia de conciencia. El ejemplo típico es cotidiano a todos nosotros: ¿Dónde he puesto las gafas? ¿Y las llaves del coche?... Esto se explica de un modo muy sencillo: al realizar la acción simplemente no le prestamos atención (son asuntos triviales), por lo que no es posible que ese recuerdo quede almacenado en la memoria. Es decir, atención o memoria se interconectan. Pero este pecado es fácil de evitar, por ejemplo, dejando el objeto propenso a extraviarse en un lugar fijo.
  3. Bloqueo. En este caso, el recuerdo está almacenado, le habíamos prestado atención en su momento, sin embargo, a la hora de rescatarlo no somos capaces, es decir, nos bloqueamos, pero somos conscientes de que está ahí, de que existe. Aunque parezca que sí, el bloqueo no tiene nada que ver con que el recuerdo sea malo, odioso para nosotros y que, por ello, lo hayamos repudiado inconsciente o conscientemente.

  • Pecados por comisión. Estos se caracterizan por ser errores a la hora de recordar, es decir, existe una forma de memoria presente, pero no es fiable.
  1. Atribución errónea. En este pecado, se recuerda el hecho correctamente, pero no la fuente de la que proviene. A veces, recordamos el sentido o significado general de una experiencia, pero no todos los detalles. El ejemplo que citan en el vídeo es el caso de una mujer que fue violada, que atribuyó la cara de un hombre de la televisión a la del violador. Esto puede traer, como se ve, graves consecuencias en el ámbito legal (testigos de hechos).
  2. Sugestibilidad o sugestionabilidad. Estrechamente relacionada con la anterior. Una persona que recuerda algo específico, puede cambiar de parecer, es decir, se pueden sugerir hechos o aspectos que no ocurrieron o que no son reales, y la persona puede asumirlos como verdaderos. Por ejemplo, una persona que ve que se está cometiendo un crimen a manos de un hombre pelirrojo. Después de haber leído en el periódico que el crimen fue perpetuado por un hombre de pelo chocolate, el testigo “recuerda” a un hombre de pelo chocolate en vez de a un hombre pelirrojo.
  3. Sesgo retrospectivo. Este pecado alude a la influencia que tienen nuestros sentimientos y creencias actuales sobre los recuerdos. Esto es, la mayoría (por no decir todos) los recuerdos que uno tiene se encuentran distorsionados por nuestro carácter, ya que nadie es neutral al cien por cien. Esta influencia puede estar relacionada con las conductas crueles y dogmáticas.
  4. Persistencia. Se resume simplemente en el recuerdo de información perturbadora no deseada. La mente no borra los hechos desagradables de nuestra memoria, es más, muchas veces “nos los vuelve a enseñar”. El haber pasado por experiencias traumáticas puede llevar a la aparición de fobias, estrés y, si no se consigue superar, incluso al suicidio.


Finalmente y como opinión personal, veo interesante el análisis del doctor Schater sobre la memoria, ya que es un tema cotidiano e inseparable para nosotros. Resulta enriquecedor el estudio y clasificación de los diferentes errores de la memoria para cualquier persona que quiera indagar acerca del funcionamiento de la mente en general. Además, en estos siete pecados encontramos todos los talones de Aquiles de la memoria, cuyo propio conocimiento nos sirve para ,en mayor o menor medida, esquivarlos.


Carla Alejandre Villalobos 2º Bachillerato B

No hay comentarios:

Publicar un comentario