viernes, 23 de enero de 2015

SI TÚ ME DICES VEN, LO DEJO TODO... PERO DIME VEN





“ A partir de ahora los ojos de los hombres se volverán a mirar los rostros, no de aquellos que han gobernado, sino de aquellos que han pensado”. Victor Hugo

Albert Espinosa tiene la capacidad de decir esas verdades que nunca nos atrevemos a decir, esas verdades que duelen, que cuesta aceptar aunque sepamos que forman parte de nuestra vida y que quizá nos deberíamos replantear, pero lo hace de una forma que consigue que no te sientas mal, que pienses que no sólo te pasa a ti, que de ahí puede salir algo bueno, que cuestionarse ciertas cosas al final es necesario…


1ª.- Para empezar el trabajo sobre este libro, lo podemos hacer comentando la frase inicial del mismo: “ Cuando crees que conoces todas las respuestas, llega el Universo y te cambia todas las preguntas…” Con esta cita de Jorge Francisco Pinto se inicia el libro. ¿Qué te dice esta afirmación?. Coméntala con amplitud y con argumentos.

Supongo que lo que viene a decir esta cita es que es imposible abarcarlo todo. Siempre habrá algo nuevo que aprender sobre absolutamente todo. Por ejemplo, un matemático nunca llegará a saber la totalidad sobre esta ciencia, y aunque así fuera, con el inevitable progreso, surgirían nuevos problemas, asuntos que cuestionarse y replantearse. 

Lo mismo ocurre a cualquier especialista y, llevado a un ámbito más cotidiano, a cualquier persona (podríamos decir que también especialista en su universo particular). El mundo sorprende cada día con algo nuevo; eso es así. Lo seguro no existe en un sentido estricto, solo lo probable.

Bueno excepto en una cuestión: existe la seguridad de la inseguridad, de la incertidumbre perpetua e ineludible, cosa que tiene el mismo matiz que una frase utilizada por un gran filósofo, Sócrates, y con la que me parece apropiado terminar este comentario, y es que, como defendía el gordinflón de aspecto humilde: “sólo sé que no sé nada”.


2ª.- Dani, es el protagonista de la novela. Describe quién es, cómo es su situación personal y profesional y cómo transcurre su vida actual.

Dani es un hombre joven y melancólico cuya profesión es policía, más concretamente, detective de niños perdidos. Esto le viene de su infancia. Era un chico de solo diez años cuando vio morir a un hombre, el Sr. Martín, una de las personas más influyentes en su vida, ya que con él aprendió bastantes cosas, entre ellas el valor de la vida. Además, por aquellos años sus padres murieron en un accidente de coche y quedó bajo tutela de su hermano, con el cual tenía una relación pésima, casi violenta, por lo que decidió escaparse de su casa tres años después (con trece). Entonces, en el crucero que lo llevaría a su destino de huida, Capri, conoce a otra persona que marcará su vida, George, con el que comparte más o menos un día y que le enseña y anima a crecer, no solo externamente (ya que el muchacho era enano y deseaba aumentar de talla por una promesa a su madre), sino también mentalmente.

Por todo ello es por lo que él cree que decidió dedicarse a buscar niños, que le recuerdan a él, lo perdido que estuvo aquellos años.

Dani mantenía una relación con una mujer, pero al principio del libro ella se marcha. Más adelante explicará por qué: los dos querían tener un hijo, lo intentaron infinidad de veces y no funcionó, pero no les diagnosticaron esterilidad a ninguno; lo probaron todo hasta que, por fin, ella se quedó embarazada, pero perdieron el feto a los seis meses y este resultó ser enano, motivo por el que el protagonista no quiso intentar tener otro con la última oportunidad que les quedaba. Esto es, en fin, principalmente por lo que la mujer cortó la relación con él. No obstante, al final del libro, Dani acepta intentarlo de nuevo y los dos se vuelven a juntar.

En la actualidad, mientras intentaba recuperarse de la ruptura con su novia, había aceptado un caso. Se trataba de la búsqueda de un niño, cuyo nombre era Izan (casualmente el mismo que querían ponerle a su tan deseado hijo) y residía en Capri. Toda la trama se la pasa buscando a este joven y rememorando los instantes de su infancia, cómo conoció al Sr. Martín y a George y deseando olvidar a la mujer que lo dejó.

Al final, resuelve el caso, como es de esperar.


3ª.- Cuándo recuerda su niñez, ¿de quién recibió consejos?, ¿por qué intenta rescatarlos ahora para su vida?

Recibió consejos del Sr. Martín y de George, dos hombres muy importantes en su vida, con los que compartió un tiempo escaso, pero muy intenso.

Intenta rescatarlos porque se da cuenta de que son como filosofías de vida, es decir, le sirven de sustento es la actualidad para no desmoronarse, reflexionar sobres su vida, superar el mal trago de su ruptura y encontrar a Izan.

Además, no quiere olvidar a las personas que marcaron su vida tan profundamente.


4ª.- Ahora os propongo comentar las siguientes frases del libro: Sitúalas en que página del libro se encuentran y luego las comentas.

Tengo muchos que me esperan fuera si la cosa va mal, pero nadie si la cosa va bien. (pág. 31)

Esta frase se la dice el señor Martín a Dani. Se refiere a que los que lo quisieron están ya todos en el otro barrio, así, si se muere, los encontrará a allí, por lo que, del mismo modo, aunque sanase, no quedaría nadie vivo con quien compartir el resto de su vida.

He sido testigo de tantas injusticias que he dejado de contarlas y he convivido con ellas sin inmutarme. (pág. 32)

Esta frase hace alusión a los extremos a los que puede llegar un ser humano, según el contexto en el que se encuentre. Aquí, el protagonista ve tantas injusticias que las asume como algo cotidiano y ya no le sobresaltan o sorprenden, acabando por ser pasivo ante ellas.

Si dominas tu cuerpo, quizá dejarás de huir. (pág. 49)

Esta frase hace referencia a los impulsos naturales del cuerpo, que se aleja de lo que hace daño. De este modo, cuando uno es capaz de dominar sus sentimientos naturales, es capaz de enfrentarse a los problemas, darles la cara y dejar de huir.

Olvidarse de reir, un olvido imperdonable a cualquier edad. Un pecado mortal en la infancia. (pág. 82)

La risa es algo fundamental en la vida del ser humano, cualquiera que no ría, vive sumido en la desolación y la tristeza, por eso no hay que dejar que los problemas superen a uno, sobre todo en la infancia, la época más inocente de una persona, cuando todavía no se tiene consciencia de las verdaderas preocupaciones que tanto afligen a los adultos.

Siempre he creído que en la vida hay personas que te alimentan, que te quieren y que necesitas de tal manera que cuando los pierdes nadie puede llenar ese vacío. (pág. 94)

Eso hace referencia a la sociabilidad de la especie humana. Todo hombre o mujer necesita tener a su lado personas que los llenen. Ellos son los puntos de apoyo, cuando se van, nuestro equilibrio se pierde.

Hay personas en este mundo, joven Dani, que te alimentan con solo verlas. No necesitas más. Te dan energía… (pág. 140)

Igual que la anterior. Esas personas que conectan contigo son con las que te sientes a gusto. Cada uno tiene unas necesidades diferentes, que llenarán personas distintas mediante conversaciones, hechos... que impulsan hacia delante y hacia un aprecio por la vida.

El cuerpo es nuestro mayor enemigo y a la vez nuestro mejor aliado. (pág. 162)

Nuestro mayor enemigo porque es difícil de controlar, sobre todo los impulsos naturales que, a lo mejor no son los apropiados para la ocasión. Pero también nos permiten expresarnos de la forma más bonita, como, por ejemplo, el baile.

A veces, el mundo parece muy complicado, un puzzle que no entiendes hasta que aparece la pieza definitiva. (pág. 192)

A todos nos pasa que, en ocasiones, se nos viene el mundo encima, en ese instante lo vemos todo negro, pero solo es cuestión de buscar la salida de esa oscuridad, porque está ahí, porque existe la salida, esa es la pieza definitiva.

Querer es siempre más valioso que que te quieran. (pág. 198)

Uno no puede querer por los demás, tiene que querer por sí mismo, lo cual nos hace más fuertes. Y es tan fácil adquirir esta fortaleza, solo basta con dejarse llevar.


5ª.- Por último haz una valoración amplia sobre el libro, sus personajes y lo que nos puede enseñar a cada uno.

En general, el libro no me ha entusiasmado mucho. Es fácil de leer porque está escrito en capítulos cortos y con un lenguaje sencillo y llano, pero, para mí, carece de la fuerza que yo le exijo a cualquier narración. 

Sobre todo, no me convence la forma que tiene el autor de contar la historia, (salvando algunas frasecillas) demasiado recargada para mi gusto y demasiado tópica. Al igual que los temas, todos muy tratados y todos de la misma manera. Parece que solo hay una forma de entender la vida, el trabajo, el amor...: para siempre, universal, destinado, con un fin determinado... Al menos, yo lo veo así.

Aunque no todo son malas opiniones, hay aspectos que me han gustado, como la anécdota del Sr. Martín y su habilidad para enamorarse de maniquíes y bailar con ellos, u otra protagonizada por el mismo en la que describe cómo es capaz de hacer crecer sentimientos hacia una mujer con solo verla de cerca y de lejos, sin tocarla ni entablar conversación, y hasta dónde puede llegar un hombre con tales impulsos.

También me pareció curiosa y bonita la afinidad del mismo señor Martín por los faros, y el balcón de la casa de George, desde donde se divisaba buena parte de la isla de Capri, al igual que el baile entre este y Dani, separados por el saco de boxeo. Bailar, bailar..., pocas cosas hay más bonitas que bailar...

Un análisis individual de cada personaje podría ser el siguiente:

Dani. Me resulta una persona ajena y distante, muy ensimismada y retrotraída. No es un personaje que me llame la atención, simplemente porque no me transmite demasiado.

Sr. Martín. Quizá el que más me guste, por las historias comentadas antes de maniquíes, mujeres que atraen con solo respirar y faros.

George. Un personaje enigmático. Me lo imagino como un hombre tremendamente silencioso, a pesar de su invalidez, y pausado. Me gusta su actitud, aunque no llego a comprenderla del todo.

Esos son los tres personajes principales, los demás no merece la pena comentar mucho, ya que se habla escasamente de ellos, por lo que es difícil hacerse una idea. No obstante, a la novia de Dani la imagino, sobre todo, con desesperación y ternura; a sus padres, como personas valientes; a su hermano, como un pobre diablo incomprendido e incapaz de comprender; a Izan como a un niño asustado y, finalmente, a la abuela de este último, como una mujer tenaz y terriblemente sabia.


Carla Alejandre Villalbos 2º Bachillerato B

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